El hombre se opuso a participar en el operativo de carga de abundante material bélico con destino a Yemen

Un bombero de Vizcaya podría pagar muy cara la defensa de sus principios. Un cabo que se alegó objeción de conciencia para negarse a participar en el operativo de un embarque de armas para Arabia Saudí que tenía como destino la guerra en Yemen ha sido expedientado y podría ser sancionado con entre dos y cuatro años de empleo y sueldo, algo que intenta evitar una campaña creada en Change.org y la movilización política.

Los hechos ocurrieron el pasado 13 de marzo, cuando el hombre, que prefiere mantenerse en el anonimato, rechazó liderar el retén de bomberos convocado para labores de prevención y extinción de incendios en el cargamento de un buque en el puerto de Bilbao al observar que se trataba de armas para Arabia Saudí. Concretamente, 4.000 toneladas de explosivos, bombas y detonadores.

“Cuando supe lo que había llamé a la base y dije que por motivos de conciencia no podía participar en aquello y me quedé esperando instrucciones”, ha explicado este jueves en la Cadena Ser, donde ha asegurado que está al tanto de un conflicto que, según datos de la ONU, ha dejado 10.000 civiles muertos y millones de desplazados en dos años.

“Yo leo los periódicos, escucho la radio y sé lo que está pasando en Yemen. Justo el día anterior vi un vídeo de una sala de neonatos. Me acordé de las enfermeras llorando sacando a los bebés de las incubadoras entre el polvo de las bombas, que posiblemente se hayan fabricado en España. Vi los contenedores y vi que no podía participar en aquello”, ha manifestado.

El bombero no se limitó a expresar su negativa de palabra, sino que la plasmó por escrito también en el informe entregado a sus superiores, junto con documentación de las resoluciones del Parlamento Europeo respecto a la crisis humanitaria en Yemen.

“Conciencia humanitaria”

Sus explicaciones no han evitado que la Diputación de Vizcaya, de la que depende el cuerpo, le haya abierto un expediente disciplinario. Como sucedió con el bombero de A Coruña condenado por negarse a participar en el desahucio de una anciana, el caso ha provocado una corriente de solidaridad y se ha creado una recogida de firmas en Change.org por un hombre que, según reza el texto, “se ha expuesto precisamente para cumplir su función más importante: intentar salvar vidas”.

La campaña pide que se “anule el expediente” a un bombero que, dice, “ha actuado por razones de conciencia humanitaria y conforme a las resoluciones del Parlamento Europeo”. En este sentido, recuerda que el Parlamento Europeo instó a los países miembros el pasado 23 de febrero (con 449 votos a favor, 36 en contra y 78 abstenciones) a la “suspensión inmediata” de venta de armas a Arabia Saudí por la crisis humanitaria que han provocado los bombardeos de la coalición que lidera en los dos últimos años en Yemen.

España es, junto con el Reino Unido, Francia y Alemania, uno de los principales proveedores de armas de Arabia Saudí.

También han solicitado el archivo del expediente en sendos comunicados EH Bildu y Podemos Euskadi, además de reclamar la comparecencia en las Juntas Generales la diputada de Administración Pública, Elena Unzueta. Por otra parte, han presentado iniciativas sobre la exportación de armas en el Congreso de los Diputados, el Senado y en el Parlamento europeo.

El bombero se enfrenta a entre dos y cuarto años de suspensión de empleo y sueldo por su iniciativa, ya que, aunque la objeción de conciencia es un derecho de todo trabajador, los expertos advierten de que en el caso de los bomberos o los policías prima acatar la orden de un superior. Por ello, el posible castigo depende de la persona que se encargue del expediente.

Por eso, el protagonista de esta historia se cuestiona volver a actuar del mismo modo. “Por conciencia, sí lo haría, pero no por mi vida personal con dos hijos de uno y dos años y una situación económica, complicado”, ha reconocido.