El Ministerio de Defensa comienza a revisar símbolos y lemas franquistas que empañan algunas de las instituciones militares españolas, en el marco de la nueva ley de memoria. El departamento de Margarita Robles ha reformulado el nombre de la I Bandera de la Legión, que recibía la denominación de Bandera Comandante Franco, como ya explicó Público hace dos años ante la pasividad del Ejecutivo en este asunto. Ahora pasa a llamarse Bandera España.

De esta forma, Defensa ha aplicado la Ley de Memoria Democrática, aprobada en octubre por las Cortes Generales. Se ha acogido, concretamente, al artículo 35 de la norma, que recoge la prohibición de elementos contrarios a la memoria democrática, como las referencias «a la sublevación militar y de la dictadura».

La legislación destaca que no se pueden exaltar a los dirigentes, participantes en el sistema represivo o las organizaciones que sustentaron la dictadura y las unidades civiles o militares de colaboración entre el régimen franquista y las potencias del eje durante la Segunda Guerra Mundial«.

La decisión no ha gustado a la Fundación Francisco Franco, que ha presentado un recurso ante la Audiencia Nacional y ha manifestado que el Gobierno está tergiversando la figura del dictador. La entidad ha cargado contra el cambio de nombre alegando que el anterior se ajustaba a los «fines estatutarios» de la Legión, que incluyen «la realización de toda actividad que conduzca a honrar la figura de Franco y a preservar su legado».

Un órgano encargado de vigilar la legalidad

Algo que parece lejos de que se vaya revertir, pues el Ministerio de Defensa ha creado un órgano específico para «el estudio, la coordinación y la planificación» de las actuaciones que se derivan de la nueva ley de memoria. Esto es, un organismo que se encargará de supervisar que las instituciones dependientes de este Ministerio cumplan la nueva norma del Gobierno. La institución está presidida por Adoración Mateos, subsecretaría del Ministerio.

Como ya avanzó este medio, este paso del departamento de Robles se sitúa en la línea de lo expresado cuando se supo que la Legión había alabado y ensalzado la matanza de Badajoz en agosto de 1936, encabezada por general Juan Yagüe, conocido como el «carnicero».

En marzo de 2021, la unidad de choque reivindicó este hecho histórico a pesar de la antigua Ley de Memoria Histórica. El grupo militar destacó su papel en la toma de Badajoz y cómo aquello le sirvió para que la dictadura le conceidera condecoraciones.

El Gobierno prometió revisar los casos de admiración hacia militares franquistas que participaron en aquella matanza y mostró su disconformidad con que el Tercio Duque de Alba de la Legión exaltará ese acontecimiento histórico, un comportamiento que incumple la Ley de Memoria Democrática.