LA BANCA ESPAÑOLA, Albert Rivera y El «Podemos de Derechas»

Publicado el 4 may. 2015

Ciudadanos, el partido liderado por Albert Rivera, se presenta como una fuerza renovadora y de cambio, sin embargo la formación tiene casi 10 años de historia que la mayoría de los españoles conoce. Hacemos un repaso por su recorrido en el parlamento de Cataluña, sus vinculaciones o complicidades con ciertos grupos y el sentido de su voto durante 9 años, esto nos permitirá conocer mejor la inclinación de este partido, muy distinta a la que predican…

Hasta que empezó a sudar en los platós, Albert Rivera era el rey de la fiesta de la democracia, el candidato mejor valorado en un partido muy piropeado por las encuestas. Pero, a pesar de que a Ciudadanos se le está haciendo larga la campaña, los analistas naranjas siguen comparando el huracán Rivera con el entusiasmo que levantó Felipe González en el 82. Él es algo más atrevido y quiere ser el nuevo Adolfo Suárez: alcanzar La Moncloa es una parte del plan para protagonizar la Retransición. Unos defienden que es el candidato idóneo para renovar los vetustos pactos del 78; otros lo consideran el guardián definitivo del gatopardismo español, que quiere cambiarlo todo para que todo siga igual. Rivera utiliza otras palabras: «Queremos cambiarlo todo sin romper nada».

Albert Rivera, como Adolfo Suárez, es –tal y como describen Ellakuría y Albert de Paco en el recomendable libro ‘Alternativa naranja’– un animal político con más olfato que lecturas, algo especialmente rentable en España, donde leer demasiados libros, sean o no de Kant, ha sido motivo de exilio en el ministerio de Cultura, y ya ni eso.

Como Adolfo Suárez, Rivera también tiene un rey, Felipe VI, que a su vez necesita un Albert, un Pedro o una Soraya con los que apuntalar la nueva transiespecíficamente diseñada para la Generación Hormiguero: sin safaris locos, con mucha gente bailando en la tele y con corruptos más disimulados, a poder ser.

Rivera, como Suárez, cuenta con un partido hecho a su medida, casi tan presidencialista como la UCD. Y si Suárez mató a su padre, la dictadura franquista en la que se había criado, Rivera tiene el encargo de ajusticiar  al bipartidismo en el que quiso militar pero del que abjuró para liderar la resistencia del nacionalismo español frente al ‘stablishment’ del nacionalismo catalán.

Y Rivera, también como Suárez, tiene esa dosis justa de azar que es imprescindible para triunfar en política. Rivera llegó a la presidencia de Ciudadanos en su congreso fundacional de 2006 porque, en pleno navajeo interno, se tomó la decisión estrambótica de elegir al presidente del partido por orden alfabético –por el de nombre y no el apellido, para más piruetas–, y Rivera resultó ser el campeón de la competición. En la vida hay que tener un poco de potra.

A Rivera solo le falta el pueblo. El 20D se verá.

Como todo movimiento político, el de Albert Rivera también se ha forjado sobre varios mitos. Esta es una selección de algunos de los más citados en tertulias televisivas y otros lugares poco recomendables.

1. ¿Ciudadanos es un partido nuevo en España?

Ciudadanos nació en 2006 de las entrañas de las trincheras contra el nacionalismo en Cataluña y como respuesta a un PSC que gobernaba con el independentismo republicano de ERC, y a un Partido Popular que había jubilado a Alejo Vidal-Quadras para que Aznar pudiera seguir hablando catalán en la intimidad con Jordi Pujol.

La formación de Albert Rivera ha evolucionado desde entonces de un partido fundamentado en un discurso antiidentitario a uno regeneracionista. De un producto exclusivo para Cataluña a un éxito en toda España. Pero esta bio tiene trampa: Ciudadanos llevaba tiempo intentando hacerse con el mercado español. No es cosa de ahora.

Ciudadanos se presentó a las elecciones generales en… ¡2008! y consiguió tan solo 46.313 votos (0,18{14c88425e8fe9d97faae8feb4c9704a1f54f6c24ede33d0414f3cb3e373d26ea}), ganándole por los pelos al PACMA. En las europeas de 2009, el resultado electoral en coalición con Libertas fue un descalabro: 22.903 votos (0,14{14c88425e8fe9d97faae8feb4c9704a1f54f6c24ede33d0414f3cb3e373d26ea}). En 2010 mantuvo los tres diputados del Parlamento catalán, pero un año después llegó la decepción de las municipales. En las generales de 2011, Rivera volvió a intentar un acuerdo con UPyD, y tras la negativa de Rosa Díez, Ciudadanos decidió no repetir por su cuenta y reclamó – sin citarlo– el voto para la formación magenta.

Como en todas las biografías autorizadas, los puntos negros salen en pequeñito en las notas al margen.

Y después –sobre esta parte de la historia se ha escrito mucho más– llegó la sucesión de éxitos que han merecido la atención mediática: el resultadón en las catalanas de 2012 (de 3 a 9 diputados), la irrupción en el Parlamento europeo, la gira por España para preparar el nuevo desembarco, el harakiri de UPyD y el pelotazo del 27S.

2. ¿Ciudadanos es un partido de la nueva política sin los tics de la vieja política?

Ciudadanos se presenta como un partido nuevo frente a “los de siempre” –Rivera girando la cabeza hacia Soraya y Pdr con su particular juego de manos rápidas–, e intenta crecer en un espacio basado en una regeneración no dramática de la política contra un bipartidismo corrupto y sin democracia interna. Ahí es donde aparecen la independencia judicial, la dimisión de los imputados, las primarias obligatorias y otros lemas similares.

Pero la evolución de Ciudadanos atesora una parte de las prácticas que censura a los partidos tradicionales.

Los cronistas relatan que Albert Rivera se mantuvo al margen de las crudas refriegas que acompañaron al nacimiento de Ciudadanos y que esa posición ambigua le permitió alzarse con la presidencia del partido. Existe consenso respecto a este análisis, pero los hagiógrafos extienden el puritanismo primigenio de Rivera al resto de su carrera política, y tienden a presentar a Rivera como víctima inocente de maléficas conspiraciones, mientras él trata de quitarse de encima las asechanzas de sus adversarios. Veamos.

La pérdida de la inocencia de Rivera comenzó en el minuto uno de su estreno político. Todavía atronaban los aplausos de su victoria congresual de 2006, cuando se abrazó a Teresa Giménez Barbat –que durante dos días había estado peleando contra los izquierdistas del partido– para decirle que era su madre política y que nunca la olvidaría. Y hasta ahora.

Poco después, en el segundo congreso del partido en 2007, Albert Rivera ya había afilado su colección de cuchillos ‘jinsu’. La Ejecutiva que él presidía pretendía que las candidaturas a la dirección del partido fueran cerradas para esquinar a los críticos. No lo consiguió. «Rivera responde con un órdago: solo aceptará repetir como presidente si salen elegidos cada uno de los miembros de su candidatura», recuerdan Ellakuría y Albert de Paco en ‘Alternativa Naranja’. Todo muy de los congresos convulsos de la vieja política. Al final, Rivera se alzó con la victoria.

Otro de los momentos de aquellos primeros años que presentan a un Rivera mesiánico que ignora a los órganos de decisión en su partido se vivió con motivo de las elecciones europeas de 2009. En aquel tiempo, el grupo parlamentario catalán de Ciudadanos es un sindiós. La frialdad entre sus tres integrantes –Albert Rivera, Antonio Robles y José Domingo– es indisimulable. Un día, en medio de un pleno, Robles recibe la llamada de un periodista de Europa Press: quiere confirmar que Ciudadanos se va aliar con  Libertas en las europeas. A Robles le suena a chiste.

Robles cuenta en  ‘Historia de la Resistencia al nacionalismo en Cataluña’ que el periodista se puso tan pesado que decidió girarse y preguntarle a Rivera al oído: “Oye, Albert, alguien nos está haciendo una broma, dicen que hemos pactado con Libertas”. Robles rememora: “Albert me miró serio y asintió: “El viernes doy una rueda de prensa en Madrid”. Estábamos a miércoles. Me quedé de piedra. El secretario general no sabía ni pío, el consejo general no había corroborado nada, y en la Ejecutiva nadie había hablado de ello”.

Miguel Durán fue el cabeza de lista de aquella coalición.

El coordinador del partido en Andalucía, Mario Acosta, publicó en 2007 el Manifiesto por la Dignidad en el que acusaba a Rivera de acumular poder y saltarse las normas internas para imponer en las listas municipales a candidatos de su cuerda. “Se han infiltrado mafiosos, políticos corruptos y gentes procedentes de otras formaciones que ni comparten, ni respetan los principios y valores que dieron vida al partido”, denunciaba.

A pesar de que los críticos con Albert Rivera de aquella etapa fueron desahuciados o abandonaron la militancia del partido, este tipo de acusaciones se han repetido a lo largo del tiempo.

Este mismo 2015, Jaime Trabuchelli dejaba Ciudadanos tras perder las primarias en Madrid frente a Begoña Villacís, la candidata oficial de Albert Rivera. “Yo me fui de Ciudadanos porque un partido que ha sido asaltado por una Ejecutiva que no está dispuesta a soltar las riendas bajo ningún concepto y quiere llamarse democrático, es una estafa a la sociedad”, explicaba Trabuchelli en un post de su blog en el que denunciaba la expulsión de tres afiliados de su entorno. “Han sido tres atropellos al más puro estilo totalitario: demasiada independencia, demasiada fuerza, demasiada honestidad. Muestras elegidas a conciencia para hacer imperar la ley del silencio –’Omertá’– al más puro estilo de la mafia siciliana y modelar el comportamiento de la masa a sopapo”.

Hay más denuncias. Recientemente, el periodista Jordi Pérez Colomé ha desvelado en El Español, los trapicheos de Ciudadanos con sus primarias en Aragón.

En Ciudadanos, los candidatos de Rivera, entre los que no faltan paracaidistas de última hora, salen victoriosos y reciben los mimos del aparato; los que se enfrentan a los designios del líder son condenados al ostracismo. Ciudadanos se mantiene fiel a la tradicional cultura española de no llevarle la contraria al jefe.

Ciudadanos, como todas las formaciones que hablan en nombre de la nueva política, se ha autoimpuesto unas estrictas normas éticas que, en algunos casos, se han sorteado o ignorado. Su código interno obliga a cesar a los militantes que falseen su currículum, pero Ciudadanos ha salido en defensa de su número dos en Madrid, César Zafra, después de que  eldiario.es publicara que mintió en el currículum que presentó ante la Asamblea de Madrid. Para la formación de Albert Rivera solo fue una exageración.

El parlamentario catalán de Ciudadanos, Jordi Cañas, dimitió en abril del pasado año tras ser imputado por supuesto fraude fiscal. El partido naranja lo vendió con una muestra de su apuesta por la nueva  política, pero poco después Cañas fue colocado por su partido como asesor en el Parlamento europeo. Desde Ciudadanos argumentaron que no se puede condenar a un imputado “a no comer ni trabajar”. Ajá.

3. ¿Albert Rivera es el candidato del Ibex 35?

El día que Juan Carlos Monedero soltó su pretendido chiste sobre Albert Rivera, todos miramos a los dedos de Monedero y no escuchamos lo que estaba diciendo:

–Cuando Josep Oliu dijo “necesitamos un Podemos de derechas”, Albert Rivera dijo: “Yo”.

El 25 de junio de 2014, al presidente del Banco Sabadell Josep Oliu se le escapó, en un tono aparentemente ligero, ese deseo íntimo de que ojalá surgiera en España un “Podemos de derechas más orientado a la iniciativa privada y el desarrollo del país”. “El Podemos que tenemos nos asusta un poco”, afirmaba el banquero mirando a Mónica Oriol, presidenta entonces del Círculo de Empresarios, y ganadora del Premio a la Declaración Neoliberal de la Década por su “prefiero contratar a mujeres mayores de 45 años o con edades inferiores a los 25 para evitar embarazos”.

Josep Oliu, el padre de la expresión “Podemos de derechas”, es patrono de  FEDEA(Fundación De Estudios de Economía Aplicada), un ‘think tank’ con origen en el Banco de España y que está impulsado, por el Banco de Santander, Repsol, BBVA, Iberdrola, Telefónica y La Caixa, entre otras empresas del Ibex 35.

La relación de Ciudadanos con FEDEA es conocida. De allí procede Luis Garicano, el artífice del programa económico de la formación de Albert Rivera. De allí también es Florentino Felgueroso, cuyas ideas sobre Educación en la fundación del Ibex 35 han encontrado eco en el programa de Ciudadanos. El actual director de FEDEA, Ángel de la Fuente, fue el presidente de la mesa de aquel primer congreso de Ciudadanos que encumbró a Albert Rivera. Ya no está vinculado al partido.

El pasado mes de octubre se reunió el Consejo Empresarial para la Competitividad, un club en el que participan, bajo la presidencia de César Alierta de Telefónica, firmas como Inditex, Mercadona, El Corte Inglés o el BBVA. El periodista de El Mundo, Carlos Segovia, charló con uno de los asistentes: “Estuvimos hablando bastante de política en esta ocasión y la mayoría pensamos que PP con Ciudadanos es la mejor opción”. También es la mejor opción para diez altos ejecutivos y analistas españoles de firmas financieras de la City londinense entrevistados por el diario Expansión para una información titulada ‘La City confía en Ciudadanos como antídoto al riesgo político en España’.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha señalado que Rivera es “una persona con gran atractivo personal y político”. Y según los autores de ‘Alternativa naranja’, Rivera ha logrado “sintonizar con Isidro Fainé, presidente de La Caixa”.

En ‘De Ciutadans a Ciudadanos. La otra cara del neoliberalismo’, Josep Campabadal y Frances Miralles aportan una visión muy interesante: los impulsores iniciales de Ciudadanos son intelectuales clásicos –periodistas, escritores, filólogos…–, mientras que la generación Rivera es “un producto casi puro del milagro económico español, esencialmente distinta en cosmovisión a las anteriores”. En los cuadros dirigentes de Ciudadanos encontramos abogados de entidades financieras, propietarios de inmobiliarias, especialistas en derecho mercantil, expertos en ‘coaching’ empresarial, etc. El propio Albert Rivera procede del departamento jurídico de La Caixa.

Rivera ha tenido una gran acogida entre las élites empresariales del país. Efectivamente: no asusta.

Sobre esta cuestión hay muchas teorías conspirativas, siempre atractivas pero en ocasiones exageradas. ¿Ciudadanos es un partido creado por el Ibex 35? No. ¿Ciudadanos es un partido bendecido por el Ibex 35? Sí.

4. ¿Ciudadanos no es de izquierdas ni de derechas?

Antes de que escucháramos a Pablo Iglesias decir “yo a ti no te he interrumpido, Inda”, el periodista Arcadi Espada, uno de los mentores de Ciudadanos, escribía sobre el futuro de la formación naranja: «Izquierda y derecha son dos categorías vencidas por la realidad, y cualquier partido que se reclame novedoso tiene que superarlas». “No queremos una España de rojos ni azules”, suele afirmar Albert Rivera distanciándose de los esquemas de identificación política que han marcado al país desde 1812.

En el PP aspiran a arrinconar a Ciudadanos hacia su izquierda y azuzan el fantasma de un acuerdo con Pedro Sánchez, y la izquierda lo manda al rincón de la derecha y, en ocasiones, al de la ultraderecha por su coincidencia con movimientos ultras en las movilizaciones contra el proceso independentista en Cataluña o su alianza con la coalición extremista Libertas en 2009. Hay quienes consideran que son liberales con tintes socialdemócratas o socialdemócratas con tintes liberales.

Otros, como el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, defienden que Ciudadanos es un artefacto político posmoderno “sin un relato político” y Albert Rivera, un “producto perfecto de la mercadotecnia”. Este tipo de observaciones desdeñan a Ciudadanos como una simple burbuja desideologizada ansiosa por hacerse con el poder (como si los partidos tradicionales se dedicaran a organizar torneos de ajedrez y no fuera maquinarias electorales perfectamente engrasadas).

Sean los diagnósticos más o menos acertados o descaradamente bochornosos, el hecho es que Ciudadanos es objeto de un detallado escrutinio sobre su trasfondo ideológico con el objetivo de enfrentarlo a sus propias contradicciones. Las cosas de la vida, esto ha permitido a Ciudadanos mantenerse durante un buen tiempo en una ambigüedad que le facilita atacar al electorado del PP mientras intenta desguazar al PSOE. No da abasto zampándose votantes de otros partidos.

Sin embargo, cada día que pasa hay más españoles que sitúan a Ciudadanos entre el centro derecha y la derecha pura. Según el último informe del CIS, en una escala entre el 1 (izquierda) y el 10 (derecha), un 49,3{14c88425e8fe9d97faae8feb4c9704a1f54f6c24ede33d0414f3cb3e373d26ea} de los encuestados ubica a Ciudadanos entre el 6 y el 10. Ese porcentaje en abril era del 36,5{14c88425e8fe9d97faae8feb4c9704a1f54f6c24ede33d0414f3cb3e373d26ea}, y del 18.6{14c88425e8fe9d97faae8feb4c9704a1f54f6c24ede33d0414f3cb3e373d26ea} en enero. Eso sí, una cuarta parte de los preguntados no sabe todavía en qué casilla poner al partido: es el porcentaje más alto de las cuatro grandes formaciones políticas que se disputan la presidencia del Gobierno.

¿Qué dice su programa electoral? Quizás eso nos dé alguna pista. En abril de 2015, El País desveló que gran parte de las propuestas fiscales de Albert Rivera coinciden con la fundación FAES impulsada por José María Aznar. Josep Campabadal y Frances Miralles explican que este programa fiscal es “ortodoxia liberal en estado puro”, lejos de esa Dinamarca a la que tanto cita Albert Rivera: la reforma del IRPF supondría “una reducción de la capacidad recaudatoria del Estado y orientar los recursos hacia el sector financiero”; gracias al nuevo IVA, con dos únicos tramos, “bajaría el gravamen en artículos de lujo, grandes bienes y hostelería, y subiría el de los productos básicos, medicamentos y alimentos”; la exención en el impuesto de Patrimonio se eleva hasta el millón de euros.

Ciudadanos propone un contrato único que ­–aquí hay una gran controversia abierta– podría facilitar todavía más el despido en las empresas (sí, se puede) y procura equilibrarlo con un complemento salarial que, tal y como se plantea, recuerda muy poco al sistema de protección social del País Vasco y más a las medidas ultraliberales del Reino Unido y otros países dirigidas al precario sostenimiento de una clase trabajadora pobre que permita a las empresas contratar mano de obra con salarios de miseria.

En 2013, Luis Garicano, el gurú económico de Ciudadanos, reprendía a los sindicatos por no aceptar un sistema de despido “sin causalidad”, el sistema de a la calle porque sí. Garicano ha sido además un defensor acérrimo del repago –mal llamado copago– en la Sanidad pública. Su partido no lo ha incorporado al programa electoral.

Y Ciudadanos se ha convertido además en la punta de lanza del discurso más retrógrado de los últimos tiempos sobre la violencia machista en España. Su programa electoral propone acabar con las penas específicas por violencia de género.  Ayer mismo, preguntado por la violencia de género, el cabeza de lista de C´s por Cantabria, Carlos Pracht, decía que  «las mujeres yihadistas y el aborto también son violencia». ¿Y si Ciudadanos está explícitamente intentando captar el voto machista?

Ciudadanos sí tiene ideología. Es un partido de derechas. Y a partir de aquí se pueden añadir más adjetivos a gusto del consumidor.

Psoe de Suresnes no es la única «criatura» diseñada por la CÍA para destruir a la Izquierda y a los movimientos populares?

La CÍA en España: Isidoro o… Felipe González

cia

Por Matilde Tilde

La CÍA en España de Alfredo Grimaldos es una obra de recomendada lectura si hoy en día se quiere entender a algunos siniestros y oscuros personajes de la historia de nuestro país que aún hoy en día siguen aportando grandes y “memorables” gestos para la perpetuidad del bipartidismo, o tal vez lo contrario, es difícil saberlo teniendo en cuenta las múltiples caras con las que se levantan y se acuestan dichos peones del poder económico.

El libro cuenta cómo en la época final del franquismo, el comandante del servicio de inteligencia español -SECED- Miguel Paredes, inició una amplia ronda de contactos con militantes socialistas para conocer sus planteamientos políticos, hasta dónde llegaba su izquierdismo y su ímpetu revolucionario. Una operación denominada curiosamente “Primavera” (como las primaveras árabes, movimientos reivindicativos en países árabes al estilo del 15 M) para  acercar a socialistas a posiciones más templadas y pragmáticas según las recomendaciones de Willy Brandt, un curtido socialdemócrataalemán que ocupó el cargo de canciller de Alemania Occidental entre 1969 y 1974.

Según Grimaldos, durante los últimos años del franquismo el Psoe era poco más que una sigla, el mayor peso de la resistencia contra el régimen lo habían desempeñado los comunistas.

El 14 de Octubre de 1974, seis meses después de la revolución de los claveles, se celebró un congreso del PSOE en Suresnes, una ciudad cercana a París, con financiación del Partido Socialdemócrata alemán (Willy Brandt). En ese congreso, un tal Isidoro (un joven abogado sevillano semidesconocido con ciertos trazos burgueses, que se enmascara con el nombre de guerra de Isidoro, nombre tras el que se esconde Felipe González) sería llevado hasta lo más alto de la cúpula de la organización y, consiguiría suceder como secretario general del partido al veterano Rodolfo Llopis, quien no reconocerá las resoluciones de dicho congresoEl Congreso de Suresnes fue convocado por un grupo de jóvenes militantes desgajados del PSOE histórico. La dictadura propició el resurgir del Psoe para ahogar al PCE, en palabras del comisario Manuel Ballesteros a la periodista Pilar Urbano, “a los socialistas no se les detenía a diferencia de los comunistas, era una indicación de los altos mandos”.

Se trataría de una refundación del partido de Pablo Iglesias y se prepararía la Transición española tutelada por la socialdemocracia alemana y los servicios secretos norteamericanos. Un fino y arduo trabajo de construir un partido “de izquierdas” para impedir que la izquierda se hiciese con las riendas de España aniquilando las luchas obreras y reivindicaciones populares (muy fuertes en la época).

EL PRESIDENTE FELIPE GONZALEZ MARQUEZ Y EL VICEPRESIDENTE ALFONSO GUERRA EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Los servicios secretos alemanes y norteamericanos se pusieron manos a la obra para construir un partido más vistoso en lo externo y manejable en lo interno, llevado por gente joven, un partido socialista que aceptase la monarquía (y la Otan), pero mantuviese al menos inicialmente una imagen de izquierda reivindicativa para que pudiese desbancar al PCE. La financiación se comenzó a canalizar a través de la fundación Pablo Iglesias, recién creada en el momento y, como se desvelará más tarde, en 1979, a través de UGT, la cual recibiría 200 millones de pesetas de los sindicatos amarillos norteamericanos.

Ya en mayo de 1979 en el XXVIII Congreso del Psoe se elimina por fin el término marxismo de los estatutos del partido para tranquilidad de los militares. Justo de la Cueva, miembro de la comisión mixta de reunificación del Psoe abandona la militancia y hace unas declaraciones: “El Psoe va donde dice la CÍA a través de Willy Brandt”. A partir de ahí los jóvenes que dieron el golpe de estado dentro del Psoe en Suresnes van cumpliendo el guión, que se les ha preparado, acercándose al poder.

Felipe González asumirá la tarea de destruir a ese movimiento que exigía amnistía, la consulta popular para elegir el sistema de estado, monarquía o República: -el PCE-. Nacía un nuevo monstruo pronorteamericano, atlantista y pro Otan: el Psoe de Isidoro. ¿Será Felipe González y su Psoe de Suresnes la única criatura diseñada por la CÍA para destruir a la Izquierda y a los movimientos populares?

GEOINGENIERIA ¿Pacto de silencio? ENTREVISTA JOSEFINA FRAILE TERRA SOSTENIBLE

LA ASOCIACIÓN TERRA SOSTENIBLE NIEGA EL CALENTAMIENTO GLOBAL Y DENUNCIA LA MANIPULACIÓN DELIBERADA DEL CLIMA POR PARTE DE LAS GRANDES POTENCIAS MUNDIALES

La Asociación Terra Sostenible niega el calentamiento global y denuncia la manipulación deliberada del clima por parte de las grandes potencias mundiales

La representante de Terra Sostenible, Josefina Fraile, ha explicado «las nefastas consecuencias que para el planeta conlleva la geoingeniería» durante su exposición en la Comisión de Comparecencias Ciudadanas y Derechos Humanos de esta mañana en las Cortes de Aragón

Zaragoza, 19/02/2019.- La Asociación Terra Sostenible ha defendido esta mañana en las Cortes de Aragón que detrás de la lucha contra el cambio climático y el calentamiento global en realidad se encuentra la “geoingeniería o manipulación del clima”, “la circunstancia más grave desde el uso de la bomba atómica” en palabras de Josefina Fraile, representante de este colectivo e interviniente en la Comisión de Comparecencias Ciudadanas y Derechos Humanos.

Fraile ha expuesto en pie las líneas generales del informe “La manipulación del clima, un arma geopolítica vigente que viola derechos fundamentales”, en el que se asevera que las grandes potencias llevan años lanzando partículas a la estratosfera con la finalidad de crear un filtro solar. “Hay que ver cuál es la letra pequeña del Acuerdo de París, la ONU tenía preparado desde el año 2000 modificar el termostato del planeta”, ha alertado.

La teoría defendida por esta interviniente, “de la que sólo se habla en círculos académicos”, rompe de plano con la política defendida por la comunidad científica para luchar contra el cambio climático y el calentamiento global, detrás de los cuales ha situado la palabra “negocio”.  “El calentamiento global culpa al hombre de las consecuencias de un modo de desarrollo capitalista y supone socializar esa responsabilidad, pero el calentamiento global no es ciencia porque el consenso científico manifestado por el IPCC no es ciencia”, ha defendido, asegurando que la temperatura del planeta no ha subido en los últimos diecinueve años.

Fraile ha parafraseado a Orwell y ha pedido un “esfuerzo constante” para ver “lo que está delante de nuestros ojos y no nos damos cuenta”, la manipulación del clima de manera deliberada “que altera la fotosíntesis, rompe el ciclo hidrológico y envenena la cadena de la vida esparciendo aluminio y bario en los bosques y las plantas”. Y ha rematado su intervención reclamando que el parlamento aragonés lidere una política encaminada a sustanciar un debate “público y parlamentario” e impulsando un referéndum vinculante sobre esta cuestión.

Desde el PP, Fernando Galve, encargado de posicionar al Grupo Popular, ha agradecido conocer “otra visión” sobre este asunto. “Viene a romper el consenso sobre el cambio climático, que gran parte de la sociedad entiende que ya está aquí”, ha añadido. Para Galve, “seguro que el efecto antrópico ha incidido en la velocidad de estos cambios”. “Algunas cosas de las que ha sugerido no tienen pruebas tangibles”, ha matizado sobre la intervención de Terra Sostenible.

El socialista Enrique Pueyo ha asegurado “desconocer que se pudiera dominar el clima de esta manera tácita”. Para el portavoz del PSOE en esta comparecencia, “lo que parece evidente es que hay que frenar la emisión de CO2 y reducir el uso de combustibles fósiles”. “Es lo que se está buscando si queremos que las generaciones futuras puedan vivir en este lugar donde vivimos ahora”, ha manifestado Pueyo durante su intervención en esta tercera comparecencia de la Comisión este martes.

“Me temo que sus ideas son imposibles de compartir”, ha arrancado su intervención Raúl Gay, diputado de Podemos. Para él, “este tipo de teorías de la conspiración siempre han sido rebatidas por la ciencia”. Durante su intervención, este parlamentario ha pedido a la compareciente conocer su “formación científica”, “quién forma parte de Terra Sostenible” y “quién defiende con dinero este tipo de ideas”. “Esta teoría no tiene cabida en estas Cortes de Aragón”, ha trasladado Gay a la entidad protagonista.

Elena Allúe ha puesto voz al PAR considerando que “siempre es positivo escuchar diferentes puntos de vista sobre un tema”. “Lógicamente los grupos parlamentarios, tanto aquí como en el Parlamento español o europeo, trabajan con una serie de objetivos para luchar contra el cambio climático. Es una evidencia contrastable empíricamente”, ha defendido. Para ella, “el hombre ha pervertido durante mucho tiempo la situación climática”. “Hay que poner medidas para frenar ese calentamiento global”, ha añadido.

Por parte de Ciudadanos, Jesús Sansó ha agradecido conocer “otras opiniones y perspectivas sobre la alteración de origen antropológico”. “Hay rastros de contaminantes tóxicos en la atmósfera en todo el mundo, que el aire ha trasladado a cualquier punto del globo”, ha expresado. Además, este diputado ha apostado por “tener una visión global sobre este tema y que presente certezas”. “El clima ha estado cambiando siempre. No es algo estático”, ha explicado este representante.

La diputada de IU, Patricia Luquin, ha sido la encargada de posicionar al Grupo Mixto. Para esta portavoz, “es un debate interesante el que se quiere abrir” por parte del colectivo. “Me gustaría conocer las respuestas de otras asambleas legislativas o del Parlamento Europeo. Tiene que ser una actuación global”, ha considerado. Además, Luquin ha considerado que “en el calentamiento global, basado en hechos científicos y con base en la ciencia, es donde hay que actuar”.

«Como nos fumigan»