Rusia gana guerra electrónica; elimina 90 % de los drones de Ucrania

El sistema de guerra electrónica móvil ruso Krasukha-4.

Las fuerzas de guerra electrónica de Rusia han destruido el 90 % de los aviones no tripulados (drones) de Ucrania, desde el inicio del conflicto, revela un informe.

La revista estadounidense Forbes destacó en un artículo publicado el sábado que la supresión electrónica de los vehículos aéreos no tripulados de Ucrania debilitó una de las mayores ventajas de Kiev en los primeros meses de la guerra con Rusia, iniciada en febrero pasado.

De acuerdo con el medio, los ucranianos contaban con sus drones para recopilar información, pero las fuerzas de guerra electrónica rusas impidieron que los drones navegaran y se comunicaran con sus usuarios, privando a los ucranianos del acceso a datos.

“De los miles de drones que poseían los ucranianos en febrero, el 90 por ciento fueron disparados o estrellados en verano”, declaró Forbes citando a los expertos militares.

El informe precisó que los analistas anticiparon las operaciones masivas de las fuerzas de guerra electrónica rusa. En este sentido, el medio afirmó que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que supervisaba la acumulación militar de Rusia antes del inicio del conflicto, había advertido sobre el despliegue de una gran cantidad de sistemas de guerra electrónica de Rusia en el este de Ucrania.

Estos sistemas de inteligencia incluían señales TORN y SB-636 Svet-KU que podían identificar unidades ucranianas al rastrear sus señales de radio, informó la fuente.

 

“La fuerza rusa de guerra electrónica se había vuelto tan potente que la OSCE luchaba por mantener sus propios drones en el aire”, subrayó el medio estadounidense.

De acuerdo con el Ministerio de Defensa de Rusia, desde el inicio de su operación en Ucrania, los países occidentales encabezados por EE.UU. han suministrado a Ucrania 5000 aviones no tripulados.

Moscú ha asegurado una y otra vez que su operación militar en Ucrania continúa, conforme a lo planeado, sus actividades para “desmilitarizar” y “desnazificar” el país vecino, y ha advertido que Occidente está “echando leña al fuego” del conflicto mediante el suministro de armas a Ucrania.